Pues no, no todo es literatura. En mi vida tampoco. Y pese a que un gran porcentaje gire en torno a las letras, llevo casi un año ocupado en otro proyecto al que vengo dedicándole, al menos, un día semanal con mi amigo Javier Santamaría: diseñar un juego de rol, mi gran afición desde los 12 años.
Para los que conozcáis de qué van este tipo de juegos, la idea parte de crear un mundo basándonos en la edad antigua. Así, nuestro mundo imaginario tendría varios pueblos parecidos a persas, egipcios, griegos, etc. Sin embargo, no acaba ahí el proyecto. Desde el principio nos hemos propuesto construir un juego épico, tal y como resultarían los relatos como la Odisea, de tal forma que los jugadores lleven auténticos héroes como personajes. Estos personajes estarían completamente personalizados al gusto del jugador, quien elegiría sus habilidades y hasta sería capaz de fabricar un equipo totalmente particular y único.
Pues bien, la primera beta ya está terminada, de forma que podremos realizar algunas pruebas con los amigos, a ver qué tal funciona. Mi esperanza, para ser sinceros, es crear un gran juego y, quién sabe, tal vez hasta publicarlo... dentro de muchas, muchas pruebas.
Por cierto, para quienes no sepáis qué es un juego de rol, esta entrada os habrá resultado rarísima, lo sé. Podría tomarme mi tiempo en explicarlo, ¡pero qué podría decir que no se encontrara en la Wikipedia!