Desde que me la descubrieron he disfrutado con cada segundo de sus escasas dos temporadas. Me encontré con una historia ambientada en 1934, sobre un muchacho que es adoptado por una caravana de feriantes. Paralela a ésta se encuentra la vida de un sacerdote, interpretado maravillosamente por Clancy Brown (al que recordaba de Starship Troopers). Hasta aquí todo bien, pero el argumento esconde muchas sorpresas inesperadas. Algunas ya me dejan boquiabierto en el primer capítulo.
De esta serie me gustan muchas cosas, pero sobretodo destaco la perfecta ambientación. De los personajes, el ya mencionado Clancy (capaz de inspirar paz y terror en el momento preciso) y Sofie, interpretada por la actriz Clea Duvall (a quien remito para una clara imagen de Leandra Veldecker, uno de los personajes de mi próxima novela: Praemortis).Por desgracia, no todo el campo es orégano. Resulta que la serie se ha suspendido tras su segunda temporada. ¿Por qué? Parece ser que el presupuesto que gastan en ella no es proporcional al número de adictos que la siguen. Toda una desgracia, tratándose de un proyecto tan bueno, con un final de segunda temporada que le deja a uno paralizado.
En definitiva, Carnivále es una serie diferente, donde se cuenta una historia inesperada, en la que destacan los personajes feos o deformes sobre los modelos perfectos. Una serie que en la que se nota un gran cuidado e ilusión por parte de todos. Aunque haya sobrevivido dos temporadas, merece ser vista. Por mi parte, espero que pueda ser repuesta en un futuro no muy lejano.