Autopublicar en Amazon, 2ª parte. No es plátano todo lo que reluce


La semana pasada, tras finalizar un proceso de información sobre la calidad literaria de 25 obras autopublicadas en Amazon, ofrecí en este blog mis conclusiones sobre el experimento. En dicha entrada, que llamé Autopublicar en Amazon. Oroparece, plátano es, dejaba claro que, mayoritariamente, la calidad de las novelas con las que me topé era mala, o muy mala, aunque salvaba unas pocas (6 autores de 23).

Recuerdo que, mientras preparaba el artículo, recibí una advertencia del Señor X: «se te van a echar encima», me dijo. «Lo sé», respondí yo.

En realidad, desconocía el alcance que mi entrada iba a tener.

El jueves pasado publiqué el artículo en cuestión. En sólo unas horas había superado las cuatrocientas visitas. Al final del día alcancé las mil, gracias, en buena medida, a los cientos de comentarios lanzados en las redes sociales y las entradas en diferentes blogs relacionadas con el tema del que yo hablaba.

De mi entrada se dijeron muchas cosas buenas. Aplaudo a quienes supieron analizarla y extraer lo positivo. Pero también, como es lógico, recibí comentarios negativos. Algunos cruzaron la línea de lo descabellado o lo absurdo. Llegué a leer notas tan peregrinas como aquéllas que dudaban que existiera mi buen X, o que me identificaban como el ejecutor de una oscura conspiración perpetrada por las editoriales, cuyo objetivo no era otro que el de hundir a los pioneros mártires de Amazon. Qué cosas…

Pero después de todo, el eco que tuvo una entrada como la que escribí me dio que pensar, y pese a que no he contestado a la mayor parte de lo que se dijo sobre ella, por respeto a la opinión de todos, sí he querido dejar por escrito la resolución que me llevo de este experimento.

Debo confesar, que pese a que en ningún momento dije –ni diré- los títulos de las novelas consultadas, me sorprende la cantidad de autores que parecieron incluirse en el, por llamarlo de algún modo, grupo de los suspensos. ¿Por qué? ¿Acaso nadie tuvo en cuenta, no ya a los 6 escritores cuya calidad me pareció aceptable, sino al extenso grupo que sin duda conforman las novelas no analizadas?

Damas y caballeros, propongo una reflexión: deténganse a pensar por qué una entrada crítica como la mía suscitó semejante reacción. No pertenezco a ningún bando enemigo, si es que existe alguno. Aunque publique en papel, Amazon me parece una herramienta excelente; tiene su lado bueno y sus defectos, pero ni siquiera yo descarto valerme de la autopublicación en algún momento. De hecho, antes de publicar mi artículo de la semana pasada, recomendé este medio a un compañero, un escritor de excelente calidad, a quien el portal podría aproximar a muchos lectores.

Autopublicar posee dos ventajas importantes: tiempo y dinero. Por un lado, el autor no necesita esperar unos tres meses –o más- para saber si una editorial va a publicar su libro. Por otro lado, el precio que cuestan las obras es perfecto para una época en la que la población busca ahorrar por cualquier medio, o directamente no tiene dinero que gastar. Tal vez la literatura a un precio asequible conforme el futuro de quienes nos dedicamos a las letras.


Pero por otra parte, denuncio una realidad constatable: el sistema de autopublicación necesita un filtro con urgencia. Cualquiera puede lanzar al mundo lo que le venga en gana, cobrando por ello y plantándole la etiqueta de novela. No me parece correcto, ni justo para los lectores, a quienes respeto y valoro por encima de todo.

Me he topado con obras pésimas, lo digo y lo repito, alto y claro. Algunas estaban tan mal escritas que quise comprobar la edad de su autor, por si me topaba con un quinceañero. Esto es lo que hay cuando uno cree que lo primero que escribe es una maravilla, o cuando falta un juicio profesional detrás de los manuscritos.

En este sentido, la mejor conclusión que pude sacar, y que repito en este artículo, es que los lectores son los únicos críticos de una obra que previamente no ha pasado ningún tipo de control.  
Así que, de nuevo reitero: leed el capítulo de muestra. No caigáis en el error de pagar sin saber con qué vais a toparos. 

17 comentarios:

Juan Triviño dijo...

Felicidades!!! Lo comparto de nuevo, a pesar de q te lluevan las criticas, no podía estar más de acuerdo contigo. Los que optan por esta opción lo hacen, o bien porque no desean entrar en el canal habitual de publicaciones (por muchos y diferentes motivos), o los que han sido rechazados por las editoriales, que son los más. Felicidades de nuevo!!

Begoña dijo...

En este caso te digo lo que un escritor en quien creo me dijo una vez: Un autor nunca tiene perspectiva sobre su obra. Por eso debería enviarla siempre a un corrector. Uno que sepa lo que se trae entre manos, tampoco cualquiera.

Tener pensado enviarla a un corrector, hace corregir, y mucho. Supongo que después más aún ;)

Saludos

Señor X dijo...

Pese a quien pese, existo.
Magníficas conclusiones. A ver si la gente se da cuenta de que esto no es un ataque a la autopublicación o a Amazon, sino a la falta de profesionalidad y autocrítica de algunos (bastantes) autores que se autopublican.
Me reitero: yo tengo un lector kindle desde hace ya un tiempo, y coincido en tus reflexiones: la mayoría de obras autopublicadas pecan de graves defectos en diversos aspectos (especialmente en mala redacción). No son todos, desde luego (hay obras maravillosas, recomiendo a Olalla García, por nombrar a alguien), pero sí una mayoría.
La proporción de baja calidad en relación con las ediciones tradicionales es muy superior en contra de la autopublicación, por desgracia.
Por supuesto, es mi opinión, basada en mi experiencia lectora.

Laura S.B. dijo...

La verdad es que pienso lo mismo que tú sobre este tema tan controvertido. Y por otro lado siempre que se habla de la autopublicación saltan chispas, me pregunto por qué será...
Por mi parte pienso que el gran problema de la autopublicación es que le falta responsabilidad. Está claro que los grandes portales como Amazon, o las editoriales que se dedican a autopublicar, no van a poner trabas a la oleada de autores que quieran contratarles, pero cualquiera, antes de autopublicar, debería hacer un ejercicio de reflexión y ver si realmente su obra merece la pena ser publicada. Que hoy día haya tal cantidad de obras mediocres autopublicadas solo perjudica al resto de autores que merecen tener un hueco. La triste realidad es que de todas las obras que he llegado a leer se salvan dos o tres, el resto o son soportables, en el mejor de los casos, o infumables en la mayoría.

Iván Hernández dijo...

No creo que a Amazon le interesen los filtros, a menos que al hacerlo encuentren una vía de negocio. Creo que en USA se estaba planteando que determinados libros de Amazon llevasen su sello "editorial". Esos títulos pasarían ese filtro. Pero entonces, se perdería un poco la gracia de la autoedición. Amazon sabe que cada libro autopublicado es un libro vendido al menos una vez. Y normalmente son muchas más (amigos, familiares). Y si el libro tiene calidad, entonces mucho mejor. Pero para valorar la calidad de un título existe como bien dices la descarga gratuita, algo tan sencillo como eso, pero que poca gente utiliza (y luego critica lo comprado). Si yo tengo posibilidad de probar algo GRATIS, ¿por qué lo compro sin mirar? Quizás por 1€ la inversión sea mínima, pero por otro lado el tiempo perdido puede ser elevado.

El problema es que se critica la autoedición y las críticas y valoraciones en Amazon, y poco se habla del resto de páginas de venta de ebooks y sus maneras tan poco profesionales de manejar sus opiniones. Hace poco publiqué un artículo sobre este tema en mi blog buscoaliados, por si te interesa.

Soy crítico con la calidad pero defiendo que todo el mundo que quiera pueda publicar, sin filtros ni nada, mientras haya muestras gratuitas y devolución garantizada como sucede en Amazon.

Un saludo,
Iván Hernández

David Gómez (Bolzano) dijo...

Un poco por culpa de tu relato me bajé la novela corta gratuita más descargada en Amazon, para comprobar su nivel e interés, y tengo que decir que quedé encantado con ella y que publicaré reseña para su publicidad.

Felicidades por el trabajo de investigación. Son de esas cosas que me hubieran gustado hacer y que no descato hacer pasado un tiempo, y así comparamos, jeje.

Saludos

Valdemar dijo...

No es tierra todo lo que no reluce.

Rafael

Carlos Molina dijo...

Gracias por la segunda reseña. La verdad es que para los que autopublican es un tema delicado criticar las obras que yacen en este medio, porque es un medio nuevo y como lo presume Amazon tienen más de 30.000 libros a la espera en Español.

Yo siento que el primer artículo fue positivo. Sin embargo, cuando se va a tratar sobre un nicho que usan muchos para promover sus obras, siempre es un tema delicado que va a generar reservas.

Es labor de cada autor de este medio ser crítico con su propio trabajo, más por lo que cambia el medio de lectura. Los que nos movemos en este medio debemos ser más críticos además de valientes, para mejorar la calidad y evitar el rechazo de la gran mayoría que todavía sigue consumiendo libros físicos a este medio.

Si debería existir un cierto nivel de filtro. Pero tratamos con una transnacional que está tras el dinero y brinda la oportunidad. El hambre se junta con las ganas de comer. Lo mejor del caso, no es la única.

Estamos en contacto.

Francisco Palacios dijo...

Pues yo estoy totalmente de acuerdo con ambos artículos. Soy autor de alguna obra publicada en Amazon, y soy consciente de que abundan aquellas que no han sido cuidadas como se debiera, corregidas lo máximo posible, poniendo atención al estilo, al vocabulario... Pretender que todo trabajo que se cuelga em Amazon es bueno y puede ser calificado de novela (y de escritor a su autor), es tanto como suponer que todo video que suben a Youtube los grupos de múscia que aspiran a ser conocidos tienen calidad suficiente para conseguir ser captados por una discográfica.
Amazon ha permitido que todo autor con el sueño de ser leído y comentado, pueda conseguirlo con muy poco esfuerzo. Pero debemos ser realistas y consecuentes con esta facilidad, ya que dentro de la ingente masa de nuevos autores que autopublican sus obras, posiblemente solo unos pocos gocen de la calidad necesaria para ser considerados verdaderos escritores, y para que a un lector le merezca la pena agotar su tiempo leyendo los libros de esos autores.
Yo no me considero ni bueno ni malo. Quienes deben decidirlo son los lectores, aunque su cometido se complica debido a la cantidad de obras a las que tienen acceso, lo que dificulta la tarea de discernir el grano de la paja.
Un abrazo.

Abrir un Libro dijo...

Buenas tardes/noches

Nosotros queremos hacer aquí, una apreciación sobre las reseñas ya que nos dedicamos a esto y también se ha tocado este tema en el post.

Los libros reseñados en nuestra página, son libros que nos han podido llegar a través de un autor, editorial, o simplemente los hemos comprado en digital o en papel.

En nuestro caso, son muchos años leyendo y también muchos años comprando libros. Desde hace un año, iniciamos este camino de la reseña y a partir de ahí, empezaron a llegarnos libros de autores, independientes o no, y de editoriales. Y jamás, jamás, hemos hecho una reseña de peloteo para quedar bien con nadie o, sencillamente, ‘para leer gratis’. ¡XD!

Puedo explicar una anécdota: hará unos 8 meses, cometimos la estupidez de comprar un libro que se puso a la semana de su venta en el puesto número 1. Somos curiosos y no nos cerramos en banda. Pero resultó ser el peor libro que habíamos leído en años. Y lo reseñamos como personas de libre albedrío que somos. No hicimos leña, porque no hace falta ser maleducado ni soez, pero quedó muy claro que pensábamos que el libro en cuestión, era una patochada. Este libro estaba publicado por una editorial potente. Pues curiosamente, esta editorial nos envía libros para reseñar. Por ambas partes, tácitamente, sabemos que si no hablamos de él ni le hacemos publicidad ni le dedicamos una entrada en nuestra página, es que no ha gustado. Así de simple.

Tampoco pretendo ahora que nadie examine entrada por entrada en nuestra página, pero se aprecia claramente qué libros han sido comprados y cuáles han sido cedidos para su lectura. Y señores, no están todos los libros que hemos leído ni mucho menos. Están los que deben estar.

Hay que ser profesional, o al menos intentarlo, en todo. Estoy de acuerdo en que algún libro de autor independiente, le habría ido muy bien una corrección de estilo, por poner algún ejemplo. ¿Y qué? ¿Hay algo más hermoso que un libro? De todos, absolutamente de todos, se puede aprender y descubrir algo nuevo.

Marta Querol dijo...

Yo soy una de esas "damas" a las que no gustó el artículo, y no por las razones que aduce. No entré entonces, pero sí opiné en otras páginas donde salió el tema. Lo hago ahora ya que pide una reflexión (aunque fuera una frase retórica), y porque parece que si a uno no le gustó o lo vio como un ataque es porque se da por aludido. No hace falta sentirse aludido para reaccionar ante algo si te parece injusto.
Lo primero para opinar es tener toda la información, y con 20 o 25 pág. es difícil, salvo en los casos del grupo 1 mencionado. Estoy leyendo Emma y me ha costado mucho más de 30 pág. encontrarle la gracia a la novela. Para hacer una afirmación tan dura como la que hizo: “Lo que he comprendido tras mi examen es que Amazon se ha convertido un saco sin fondo en el que caen mediocres escribidores cuyas obras han sido colmadas de halagos piadosos por amigos y familiares.”, lo mínimo que se merecían esas obras es haber avanzado en ellas. De hecho, no me quedó muy claro el concepto del g-2 “poca chicha” y su asociación a baja calidad literaria aun afirmando que estaban bien escritas. Eso con tan pocas páginas es aventurado; la “chicha” puede estar más adelante, o tal vez esas páginas extrapoladas del conjunto se convierten en “chicha” al leer algo posterior.
Hablaba también del amiguismo en la edición digital.Será por la independencia probada de los profesionales que reseñan a los publicados por editorial... De eso escribí hace poco en mi blog. Al final es el lector quien decide si la obra merece o no la pena. Algunos creen que es muy sencillo mantenerse en el Top100, que con 20 amigos que te apoyen basta, y no es así. Es una selva y para mantenerse hay que tener lectores, muchos lectores, que por otra parte no son tontos, saben elegir sus lecturas, y si no les gusta, abandonarán y dirán a otros que no la compren, ya sea en papel o en digital, con la ventaja en el 2º caso de que les ha costado muy poco. Yo he abandonado pocos libros, lo que leo suele gustarme lo suficiente para llegar al final, pero si son 4 (creo recordar, y por cierto en papel publicados por editorial), me han sumado casi 90€. De los autopublicados que he leído, habría abandonado dos lecturas ―no lo hice porque querían mi opinión―, y no llegan a 3€. ¿Tan grave es que un lector se aproxime a los autopublicados que hay que avisarle en plan: “no os fiéis ni un ápice de los votos, ni de qué puesto ocupe en el T100 de Amazon. Creedme, algunos de los esperpentos más infumables que me he encontrado ubican entre esos puestos.”?
Estas frases me parecen injustas y poco fundamentadas por lo que ya he explicado. Daré un dato: de lo autores autopublicados que han pasado por el Top100 de Amazon, ahora mismo si las cuentas no me fallan han firmado con editoriales de cierta relevancia al menos 12. No todos eran noveles pero muchos sí, y muchos están en el Top100 con más de una novela. Algo les habrán visto lectores y editoriales, y ya son más del doble de los que obtienen el aprobado raspado en el artículo. ¿Mala suerte al elegir?
En cuanto a lo que comenta el señor X (mira que resulta desagradable hablar con alguien que se esconde), en lo único en que estoy de acuerdo es en que Olalla es una magnífica escritora, que además ha publicado con Suma, con Espasa y lo que te rondaré morena. Y es que en Amazon se está autopublicando mucho autor excelente cuyas obras no se encuentran y son dueños de los derechos digitales. Por eso es tan injusta esa entrada del blog, en mi modesta opinión, porque en ese “saco sin fondo de mediocres escribidores” hay mucho buen escritor que posiblemente los lectores no conozcan y los muchos o pocos que hayan pasado por aquí mirarán con prevención. Como lectora, no necesito que me digan que lea los capítulos de descarga gratuita, supongo que es algo sabido, y la sensación con la que me quedé cuando terminé de leerle fue: "cuidadín, autoeditado en Amazon=caca". Aunque seguro que esa no era la intención.
Espero que la mía también se tome como una opinión, y no como un ataque.

Nando dijo...

Buenas,

Si es posible me gustaría saber por qué piensas que no es justo para los lectores que no haya un filtro. Siguiendo esa linea de pensamiento, parece lógico que también deba haberlo para los blogs (solo periodistas deberían poder publicar sus opiniones al mundo mediante blogs o medios digiales?), y siguiendo un poco más se podrían filtrar también los videos de youtube, o la música que suben los grupos independientes. Y así sucesivamente. Hasta crear un organismo que decida por nosotros lo que podemos o no consumir en formato digital (el más rápido, barato y de mayor difusión del mundo) porque unos pocos no consideran que su calidad sea la adecuada para los demás.

Así, en vez de enseñar a la gente a decidir por sí misma, a tener criterio y a separar lo que a ellos les gusta y les hace disfrutar de lo que no, les enseñamos que alguien está en la posesión de la verdad absoluta y puede filtrar el contenido que este disponible para todos. Algo curioso ya que el contenido digital no ocupa espacio.

Tal vez, sería mejor dejar de imponer nuestros gustos a los demás, confiar en que no somos idiotas y sabemos escoger, al fin y al cabo lo hacemos a diario entre millones y millones de blogs, webs, videos y demás contenido digital que circula por internet.

Es solo una idea, opuesta a ese filtro que te parece justo para los lectores.

Veremos, dentro de unos años, cuál de las dos se impone.

Melanie Rostock dijo...

Hola,

Estoy totalmente de acuerdo con Miguel Ángel, necesitamos un filtro porque no todo el mundo sabe escribir, aunque todo va a gustos muchas de las valoraciones son de amiguitos y no son fiables. En cambio un profesional (en teoría) sabe identificar lo que le gusta al lector general, es su trabajo. A ver, que hay muchos tipos de lectores, quizás a algunos nos les importe leer novelas plagadas de faltas de ortografía, con problemas de narración y estructura, hay de todo. No estoy diciendo que este sistema tenga que desaparecer (tampoco se dice en este blog) sólo que debería haber un filtro, así todos contentos.

Puede que algunos se me echen encima por hacer esta comparación, pero un escritor es como un cantante, puede aprender técnica, pero debe tener talento. No me imagino a ciertas personas que fueron al casting en operación triunfo (que creían que cantaban súper bien y lo hacían de pena) dando conciertos por ahí.

Nando dijo...

Ese filtro ya existe.

Con lo fácil que es leer solo lo que publican las editoriales y no molestar a quienes prefieren algo diferente...

No hay nada más sencillo que fijarse en la editorial de un libro. Un precio ridículo contra la garantía de obtener un producto avalado por el criterio de los supuestos profesionales.

Sin embargo es mejor atacar a los que piensan diferente, censurar, tratar de imponer vuestro criterio a los demás en vez de dejar que la gente elija por sí misma y desarrolle un criterio propio...

Suerte a los que queréis prohibir ciertos libros y no podéis aceptar que otras personas tengan gustos diferentes. No lo vais a conseguir.

Melanie Rostock dijo...

No hay que prohibir nada en Internet, ¡ya sería lo último! Pero en mi caso (y después de alguna experiencia) no me voy a comprar un libro que no esté filtrado, pero no critico a quien lo haga, me parece genial. De hecho me alegro muchísimo de que exista este sistema de auto-publicación como alternativa a los autores noveles que no tenemos ninguna oportunidad con el sistema editorial tradicional.

Eso sí, también diré que, por experiencia, uno mismo no tiene perspectiva de su novela y necesita crítica constructiva (otra cosa es que algunos la acepten o no), pero es responsabilidad del autor (por lo menos para no adquirir mala fama) trabajar mucho más en su obra antes de publicarla. Pedir opiniones a lectores (que sean sinceros claro), si se puede incluso contratar una corrección ortográfica y entonces publicar. Hacerlo a lo loco es tirarte piedras en tu propio tejado. Es mi humilde opinión.

Ism@ dijo...

Como usuario de un Kindle creo que bastaria con que Amazon ofreciese a los lectores una correcta edición (las erratas son frecuentes en muchos de los libros que he adquirido allí) y que los lectores hiciesemos unas valoraciones de los libros ajustadas a la realidad.

zoquete dijo...

Interesantes aportaciones...

Me pregunto dónde quedan los Bartleby que, según Vila-Matas, jamás intentaron publicar pese a llevar un escritor dentro. Conozco algún que otro, pero no hay manera de empujarle a la autopublicación... menos aún a que escriba una palabra.

Por otra parte me parece que queda en el tintero, as usual, qué relación tienen las ventas con la calidad, como en el cine, la música o el arte en general, si es ahora su tiempo o lo será en veinte años.

¿Qué habría pasado con "La conjura de los necios" de haber sido publicada en Amazon, según el criterio de los profesionales, según el criterio de los amiguetes?

¿Por qué tiene tanto tirón “Sin noticias de Gurb” de Mendoza cuando es considerada por él mismo como una obra menor?

No se nos escapa que muchísimas obras clásicas de la literatura de solvencia contrastada son consideradas como infumables incluso entre los propios intelectuales. ¿Es un zoquete quien las califica como infumable o son unos ineptos quienes las han escrito? Quizás podamos encontrar una solución de compromiso en que ambas partes conserven su parte de estupidez.

Con el Kindle o cualquier otro cacharro que facilita leer en medio de la vorágine del metro, del tráfico o entre los agobios de la cola del super, no sería de extrañar que experimentáramos un cambio de gustos literarios respecto a los tiempos en que la lectura se realizaba en un sofá de orejas sin radio, televisión o videoconsola que dificultara la concentración.

Si descubrís un portal para la literatura tipo filmaffinity, donde coexisten opiniones de la crítica especializada con las opiniones de aficionados, por favor, avisadme. Me da la impresión de que Anobii aún no lo ha conseguido. Amazon creo que tampoco...

Insisto, deliciosas aportaciones, por lo reflexivas pero, sobre todo, por la pólvora que prende en tantísima gente.