Tiempo y tempo en la novela II. Alteraciones de duración

En la última entrada dedicada a técnicas narrativas me ocupé en presentar el tiempo interno de la novela, o tempo como una herramienta más al servicio del escritor, y detallé las alteraciones del orden que podían hacerse. En esta entrada detallaré las alteraciones de duración:

  • Alteraciones de duración
El tempo puede ralentizarse, como si viéramos una película en cámara lenta, o más todavía. Usando un ejemplo real; un personaje a punto de sufrir un disparo puede comenzar a rememorar toda su vida desde la infancia en una ensoñación que ocupe, a la vez, la décima de segundo que tardará la bala en recorrer la distancia desde el cañón del revólver hasta su blanco. El narrador ha ralentizado tanto el tempo que el personaje que está a punto de recibir un disparo logra recordar multitud de acontecimientos pasados. Es lo que se conoce por pausa.
    En el otro extremo podemos encontrar un aumento en la velocidad del tempo. Es lo que algunos estudiosos en literatura llaman panoramas, sumario o resumen. Se ofrece una rápida vista y se avanza velozmente hasta un momento que interese narrar. Lo que se pasa a gran velocidad no importa, no ofrece nada relevante a la historia, por lo que es mejor pasarlo rápido para no aburrir al lector.

    El tiempo de la narración puede ser igual al tiempo de la historia. Son las escenas. Así, éste se equipara al tiempo real de lectura. En una novela, las escenas aparecen en los diálogos o en algunos momentos de acción. Algunas novelas están escritas, de principio a fin, en tiempo real, de forma que el tiempo que emplea el lector en terminarla (suponiendo que no descansara) es igual al tempo interno que transcurre. El genial Miguel Delibes se valió de esta técnica al escribir Cinco horas con Mario.

    Por último tenemos la elipsis: un dato en la historia no se nos cuenta, se salta deliberadamente porque al narrador no le interesa contarlo o bien porque se nos descubrirá más tarde (por medio de una analepsis). Es muy frecuente ver esta técnica en las novelas de misterio.

    Para la siguiente entrada sobre técnicas narrativas: las alteraciones de frecuencia.

    4 comentarios:

    Nimrod dijo...

    Creo que ya has hecho referencia al ejemplo de la bala en otra entrada o al menos me parece haberlo leido en otro lugar.

    No obstante interesante entrada como de costumbre.

    Acuática dijo...

    Muy instructivo :)
    Espero impaciente la siguiente lección.
    Un beso!

    Noa Alarcón dijo...

    ¡Ey! Qué interesante la serie. Es como tener un manual cerca, no siempre se encuentra información tan precisa sobre este tema cuando hace falta. Por cierto, te agregué a mi blog, si no te importa. Un abrazo!

    Miguel Ángel Moreno dijo...

    Noa, no me importa para nada que me hayas agregado. Todo lo contrario. En cuanto a la información, es el resultado de una compilación sobre varios manuales y sobre las pocas clases de la carrera que me han hablado del tema... menos de las que esperaba, lamentablemente. Ya hablaré de eso en alguna entrada.