A dos metros de Tolkien...

... o, mejor dicho: a dos metros por encima de Tolkien.

Todavía recuerdo la mañana en que se realizó esta fotografía. Era mi segundo viaje a Oxford, en agosto de 2005. Durante el primero me fue imposible llegar hasta el cementerio de Wolvercote, donde se halla la tumba del escritor. Me volví de la ciudad absolutamente frustrado. La visita a las facultades y demás monumentos de la ciudad me daban igual; yo necesitaba visitar la tumba de Tolkien.


Cuando regresé a Bristol, donde residía, me propuse realizar un segundo viaje. No saldría de Inglaterra sin lograr mi objetivo. Regresaría a Oxford con el único propósito de encontrar la tumba del Maestro. Así lo hice.

Volví en agosto. Pese a las fechas veraniegas, tuve que ponerme una chaqueta, como se aprecia en la foto. Un autobús me condujo a Wolvercote, porque el cementerio se encontraba alejado del centro. El cielo estaba encapotado; amenazaba tormenta. Cuando llegué al cementerio vi que era más grande de lo que pensaba. Estaba dividido por zonas, de acuerdo a la religión del fallecido. Me dirigí a la zona católica y comencé a buscar.
Me costó encontrar la tumba, quizás porque me la esperaba más grande.

En ella están enterrados el escritor y su esposa. Frente a la lápia pueden apreciarse varios arbustos y plantas de especies diversas; entre ellas, un rosal. También pueden observarse regalos dejados por los peregrinos: estampitas, rosarios, dibujos, cartas escritas en élfico... Todo ello convierte la tumba de Tolkien en un santuario para los amantes de su literatura.

Dejo una de las dos fotos que pude hacer antes de que cayera sobre Oxford un auténtico chaparrón.
Un día que me resultará difícil de olvidar.

5 comentarios:

Thanos_Malkav dijo...

Un gran momento, si señor :)

Nimrod dijo...

Un lugar Arcano de los de hoy en día...

Seguro que si alguien tratara de profanarlo se vería enfrentado a huestes de arboles vivientes y tíos de orejas puntiagudas xD

Un saludo

Miguel Ángel dijo...

¡Qué envidia! (sana, eso sí).

Un día digno de quedar inmortalizado en esa fotografía...

Luiyo dijo...

Para los que se animen a ir, yo estuve hace poco y ahora desde la entrada está totalmente indicado con flechas el camino hasta la tumba. Supongo que se cansarían de tener tolkiendilis errando por el cementerio...

Y no es imprescindible ir en autobús aunque es cierto que está un poco apartado.

Acuática dijo...

Puf, qué frikada... :P
A mí es que los cementerios me dan muy mal rollito... Pero me alegro de que lograras tu objetivo.
Un beso!