- Los Reyes Magos han llegado el 9 de enero. Papa Noel ha descubierto que no me gusta su festividad, así que directamente se ha saltado mi casa.
- Mi conexión a Internet es inexistente, por el momento.
Y, explicando la segunda, debo aclarar que lo es porque ando a caballo entre dos domicilios, y uno de ellos se encuentra desconectado del mundo moderno. Esto, en ciertas ocasiones, redunda en mi beneficio; resulta muy productivo escribir cuando sabes que no puedes consultar el correo o entrar en facebook cuando te parezca. Por otro lado es perjudicial, porque, tarde o temprano, necesito realizar una consulta, o escribir este blog, verbigracia. Por ello pido disculpas si no aparece una entrada bajo, digamos, la ortodoxia acostumbrada.
Tal vez tendría que haberles pedido a los Reyes una conexión barata pero eficiente, no obstante, estoy muy contento con mis regalos. Este año la cosa ha ido sobre Lovecraft: un juego de dados especialmente diseñados para jugar a "La llamada de Cthulhu" y un libo de ilustraciones sobre los Mitos que ha llegado a mis manos cual Musa. Cada mañana, antes de sentarme a escribir la novela con la que trabajo ahora, ojeo un rato las ilustraciones... y funciona, vaya si funciona.