Morfología histórica del español.

¿Qué os parece el título? Suena raro, ¿verdad? Pues no es otra cosa que la asignatura de la que voy a examinarme esta tarde. La última de todas todas. Es complicada (no hay más que leer su nombre para percibirlo), y, además, aburridísima.Además, desde mi perspectiva (muy personal, eso sí) se me antoja inútil. Es una de esas cosas que crees que no te servirán para nada en la vida. Ahora, quién sabe... puede que dentro de unos años mi futuro dependa de saber el origen de las conjunciones, o por qué decimos "usted" como fórmula de tratamiento (viene de "vuestra merced", por si os habíais quedado con las ganas de la respuesta).

En fin, sea como sea. Este último examen marca el inicio de una nueva etapa. Llevo una temporada algo alejado de la escritura. Cuando dejo de escribir, al principio no noto nada, pero con el tiempo voy viendo que tengo "mono": me vuelvo más taciturno y me da por convertir en relato cualquier aspecto de mi vida (como me sucede ahora mismo, por ejemplo). ¿No os sucede algo parecido?

La semana que viene será distinto. Retomo la novela que comencé durante el verano: un thriller sobrenatural, en que el que manejo un narrador en 3ª persona no omnisciente. Es un tipo narrador complicado, porque no puedo meterme dentro de los pensamientos de los personajes y, por tanto, sólo puedo mostrar cómo son y lo que sienten mediante sus actos y diálogos. Esto provoca que el narrador pierda importancia. 
En mi novela casi desaparece, algo a lo que no estoy acostumbrado; a cambio, los personajes cobran mucha más fuerza, y...

¿Veis? En seguida quiero olvidar que tengo que ponerme a estudiar, ¡el examen es esta tarde!

Deseadme suerte.