Por qué mi novela no estará en el primer certamen de Amazon

En ocasiones uno podría pensar que el universo se coloca a su favor. Como si los planetas se alinearan para orientarle en una dirección concreta. 

Así me sucedió hace unas semanas, cuando leí que Amazon y el Mundo convocaban el primer certamen literario para autores independientes. No suelo presentarme a certámenes, pero este me llamó la atención porque, casualmente, tengo una novela casi finalizada. Cumple todos los requisitos especificados en los términos y condiciones, trata un tema muy universal y quizás sea uno de mis mejores trabajos. Me veía con posibilidades, para qué mentir.

Mi primera reacción fue lanzarme a la piscina. Me tomé unos días para elaborar la portada y comencé con la maquetación. Entonces, releyendo las bases, me encontré con un problema que, en mi
opinión, determina y orienta el funcionamiento de este concurso.

En las bases se especifica que Amazon tendrá en cuenta -aunque no como único criterio- las novelas más vendidas y/o mejor puntuadas que se presenten. Este dato ya hace rechinar los dientes. ¿Hasta qué punto va a ser determinante? La respuesta se halla en las propias bases, donde se describe que, tras el plazo de entrega, Amazon seleccionará 5 novelas finalistas en un pazo de 15 días

Tuve que releer este párrafo para comprender la cruda realidad. ¿15 míseros días para elegir a 5 finalistas de ente todas las novelas? Hoy, 26 de junio, una semana después de que se abrieran las bases, ya hay más de cien manuscritos presentados. ¿Leerá Amazon todos y cada uno de ellos en un plazo tan corto? Es evidente que no. Así pues, temo que la primera criba para los candidatos sean las ventas. Sólo las novelas más descargadas entrarán dentro de las finalistas.
Al comprender esto, vi qué es lo que se busca en realidad:

Amazon no ha convocado un certamen literario, sino un concurso de vendedores. 

Que nadie me malentienda. Creo que un autor debe vender su obra en todo momento. Debe hacerse incluso cuando hay una gran editorial detrás. Está feo que un escritor no acompañe su novela, así de sencillo.
Sin embargo, opino que el criterio empleado por Amazon para elegir a los "mejores candidatos" traspasa una línea fundamental: la de transformar al escritor en un verdulero literario. 

Eso no, señores.

Conozco a algunos escritores entre los candidatos. Me parece que hay quien merecería el premio por su calidad (Gamboa, sin ir más lejos, sabe juntar palabras con bastante acierto), pero siento que andar a la búsqueda de compradores para triunfar rebaja un criterio fundamental en lo que debería ser un certamen literario: la calidad de la obra. 

Tal vez Amazon haya hecho esto con la mejor de las intenciones. Si una obra vende, es que debe ser buena, dirán algunos. Pero mi percepción es diferente. El sistema da pie a que se comentan todo tipo de trapicheos (ojo, no digo que los candidatos se estén valiendo de ellos). Las ventas en Amazon se pueden falsear, y los comentarios se pueden solicitar. Es posible alcanzar el top mediante la trampa, muy posible. Quienes andamos en el mundillo lo sabemos.

Amazon es una herramienta genial para darse a conocer, y para publicar en un momento en el que las editoriales se han cerrado a unos pocos escritores, a muchos escribidores y cada vez más famosetes. Amazon es una puerta de entrada, sí, pero a veces no conviene traspasarla. El escritor debe ser escritor antes que comercial. 
Puede que, al final, mi novela acabe autopublicada. No lo descarto y, de hecho, tengo ya otro manuscrito preparado para su lanzamiento este verano. Sin embargo este certamen, si se me permite, lo pasaré de largo.

Sólo me resta desear suerte a los candidatos, en especial a quienes no tienen muchos seguidores o escasas estrategias de marketing. Lo van a tener complicado, aunque hayan escrito la mejor de las historias. Es lo que hay.
Y para los otros, los que aprendieron a vender: que ustedes lo peleen bien. Los compradores esperan.

16 comentarios:

Mayte Esteban dijo...

Creo que no eres el único que piensa así.

Mercedes Pinto dijo...

Ni que lo hubiera escrito yo. También pensé en la posibilidad de presentarme en un principio, pero desistí, por las mismas razones que tú. No, no quiero participar en un concurso de vendedores, que ya está bien.
Un abrazo, Miguel Ángel. Al final, ganaremos.

Jesús de las Heras dijo...

Pues sí, seguimos en la sacralización de la taquilla. Como si la gente que compra bestsellers supiera de literatura...

alexpler.com dijo...

Yo estaba sopesándolo también, quería leerme con calma las bases.

La verdad es que ese punto, el punto más importante ya que en base a él se elige el ganador, es muy ambiguo. También les permitiría tener una obra decidida de antemano y elegirla aunque no esté entre las más vendidas o mejor valoradas.

Me ha gustado esta frase tuya: "El escritor debe ser escritor antes que comercial." Porque es muy cierta, aunque autoeditándonos no nos queda otra que convertirnos un poco en comerciales también.

Este premio, como mucho, podría servir para que agencias y otras editoriales tanteen las obras que no hayan ganado. Pasar de la puerta cerrada a una puerta entreabierta.

Me entristece que hayamos llegado a un punto en que la calidad parece que tenga que estar reñida con las ventas. Qué pena.

José Luis dijo...

Parece que el concurso de Amazon es mas un concurso de popularidad que no literario. En cualquier caso estaré atento ante la posible publicación de tu nueva novela (aunque sea fuera de concurso).

Pilar Muñoz dijo...

Cuando supe de la convocatoria de este certamen pensé que siempre llego tarde a todo, ya que publiqué mi obra en Amazon a primeros de abril y no es la primera vez, ni será la última, que no estoy donde debo estar en el momento oportuno; aunque no llevara todas las de ganar, al menos sería una oportunidad. Cuando leí las bases y vi lo que has visto tú, respiré y me relajé, supe que no había perdido oportunidad alguna. Quiero pensar (o más bien es un deseo) que realmente las ventas estén en relación proporcional a la calidad de la obra, pero yo tampoco estoy segura, los contactos funcionan de forma hábil en estos casos. Es una pena, porque una iniciativa literaria dirigida a los escritores independientes debería garantizar de alguna manera que el premio se lo llevará quien realmente lo merezca por calidad y no haya gozado de oportunidad editorial, no el que, como bien dices, mejor sepa manejar los hilos en la red. Al fin y al cabo, ese mismo criterio comercial es ya el que marca la tónica general de las editoriales a la hora de publicar, con lo cual, más de lo mismo.
Ojalá gane una buena obra a pesar de todo.

Silvia G dijo...

Puede que Amazon tuviera buenas intenciones, pero de hecho la forma en que lleva a cabo el concurso hace pensar lo contrario. Más de lo mismo, una miniselva dentro de la gran selva amazónica, pero de calidad nada.

Chris J. Peake dijo...

Tienes toda la razón. Ya lo había pensado, y dudaba si presentarme.
15 días para elegir, está clarísimo.
Si no terminaba por decidirme, gracias por la luz.

Otro saludo!
Chris.

Pau Varela dijo...

Hay que vigilar en no caer en el error de, por criticar una mala decisión de Amazon (una multinacional como cualquier otra, no una ONG), menospreciar de rebote a la gente que vende más que otros autores (en especial cuando hablamos de autores independientes).

A veces parece que si a un autor le va bien y consigue atraer al público, eso devalúa su obra a ojos de otros escritores, como si por el hecho de alcanzar cierto éxito su obra no tuviera ningún valor artístico. Y es muchas veces lo contrario. Por mucho trucos para falsear ventas que haya, por muchos amigos que uno tenga para darse autobombo, si un libro consigue atraer al público eso tiene también un gran mérito, sobretodo en los tiempos que corren.

Ninguno de los que estamos aquí juzgando la honestidad de las bases del certamen somos la reencarnación de James Joyce, solo tratamos de escribir historias que nos interesan y con suerte que alguien nos lea y disfrute de ellas.

Vender no es un pecado. Tampoco puede ser el número de ejemplares vendidos el baremo para juzgar una obra, pero, ¿por qué no puede ser UNO de los aspectos a tener en cuenta? Hay certámenes con bases mucho más oscuras y dañinas para el autor amateur o independiente, pero parece más fácil atacara una malvada multinacional extranjera tal vez, en muchos caso más por ignorancia que por que haya motivos reales para ello.

En fin, cada uno es libre de dar su opinión en temas como este, simplemente no estoy de acuerdo contigo (ni espero que nadie lo esté conmigo).

Daniel Rubio dijo...

El escritor debe escribir y punto. Todo lo demás es cuento.

Juanjo Díaz Tubert dijo...

La palabra seria "Mercantilista". Si Amazon lo fuera menos estaría mejor. Por ejemplo: podrían borrar el contador porque creo que es un arma muy clasista. Y si uno está en el top cien pues creo que apareciendo en las listas ya habría bastante.

Juanjo Díaz Tubert dijo...

Vender está bien si no metes por en medio a la escritura. Me explico: a mi, la verdad, me molesta cuando el escritor hace demasiadas concesiones al lector.

Anónimo dijo...

Opino que el concurso es tentador.Pero leed bien las bases: pone que usarán tu imagen sin tu consentimiento...y otras lagunas oscuras.

Blanca Miosi dijo...

Yo no me presento a ese concurso no porque las obras finalistas deban ser las que más vendan, no lo hago porque no me interesa (si en caso ganara) entregar mi obra en exclusividad a nadie. No me interesan las editoriales. Y mira que publico por un par de ellas, por eso puedo hacer la comparación. Gano más por mi cuenta que con una editorial, y aunque a algunos escritores les parezca un sacrilegio ganar dinero por vender los libros que uno escribe, a mí me interesa hacerlo, porque es una profesión como cualquier otra. ¿Acaso los músicos, los pintores o los actores no merecen cobrar?

Chris J. Peake dijo...

Ola ole y ole por Blanca. Totalmente de acuerdo.

leeloqueteescriba dijo...

Completamente de acuerdo: por eso yo tampoco he presentado nada para este certamen. Esto no quita que sigo pensando que Amazon es una plataforma brutal con un gran poder de hacer llegar la obra de uno a cualquier rincón del mundo. Allí publicaré próximamente y para ello me estoy preparando, aunque me obligue a convertirme en operario de márketing, publicidad y relaciones públicas por cuenta propia. Salud.