De regreso con Lovecraft.

Se han terminado las vacaciones, y podría decir que han resultado como todas: buenas y breves. Durante ese tiempo he tenido la oportunidad de comenzar a leer la narrativa completa de Lovecraft. Tenía muchas ganas de leer a este gran autor, pero además buscaba inspiración para un par de novelas que tengo en mente.

La lectura me está dejando sorprendido. En la edición que me regalaron viene toda la narrativa del autor, incluida aquélla escrita en su infancia, cuando apenas contaba 10 años de edad. Como está ordenada de forma cronológica, ahora mismo ando leyendo lo que escribió con 31 años, justo la edad que tengo yo.

Pocas veces es posible encontrar todo lo que un autor ha escrito a lo largo de su vida. Unas veces los manuscritos se han perdido; otras, es el propio autor el que los hace desaparecer. Así sucede incluso con las primeras novelas publicadas. Es el caso de escritores como Paulo Coelho o el mismo Lovecraft. Reniegan de lo primero que escribieron, y para que no se les relacione con ello, lo destruyen.

La lectura de esos primeros escritos resulta de lo más reveladora: demuestra que los grandes escritores, pese a nacer con un talento innato, necesitaron un proceso de maduración y aprendizaje. ¿Existen, quizás, escritores que desde su primera novela han demostrado una calidad prodigiosa? Supongo que sí; pero puedo garantizar que no abundan (desde luego, no es el caso de Christopher Paolini y su novelucha "Eragon". Al muchacho le falta de todo para escribir una buena historia).

Este dato, aunque parezca evidente, provoca un suspiro en más de un escritor -y me incluyo-. Los escritores, por naturaleza, somos animales egocéntricos, así que al conocer la escritura inicial de algún autor mundialmente reconocido y descubrir su proceso de maduración, se genera en nosotros una especie de identificación, de proximidad y -por qué no decirlo- de cierto consuelo.

3 comentarios:

Thanos_Malkav dijo...

Lo primero que debo decir es: ¡¡¡me encanta Lovecraft!!!

Y en cuanto a lo que comentas del proceso de aprendizaje, supongo que como en todo arte o disciplina es algo que también se debe entrenar, aunque claro está, hay gente con más don innato que otra.

Miguel Ángel Moreno dijo...

Totalmente de acuerdo.

Acuática dijo...

Hombre, nadie nace sabiendo. Yo soy de la opinión de que todas las personas vienen al mundo con algún tipo de talento, pero para que llegue a florecer se requiere de práctica. No soy nada partidaria de la ciencia infusa así que, de momento, compartimos todos la misma opinión :)