La costilla de Caín

Hoy, al fin, mi séptima novela, La costilla de Caín sale a la venta en Amazon (de momento en e-book, pero en unos días también podrá adquirirse en formato papel). Inauguro nueva etiqueta, y una pestaña en la página del blog dedicada a ella, que iré llenando con las reseñas que vaya recibiendo. 

¿El precio? Competitivo: 1,95€ ($2,65, si no me equivoco, para Amazon.com). Un precio de novela indie

En las próximas semanas hablaré de los avances en publicación de la novela (si es que hay alguno, y no termina enterrada bajo centenares de otras publicaciones olvidadas), de sus personajes, su historia... pero esta entrada inaugural quiero dedicarla a los avatares que me han conducido hasta la autopublicación. Los contaré tal y como han sido, sin callarme nada, y para ello debo comenzar desde el principio.

El lunes 26 de diciembre de 2011, aproximadamente a las 10:45 de la mañana, doy comienzo a una historia de misterio, aventura y fantasía que está destinada a transformar una de las inquietudes que con más fuerza han golpeado mis pensamientos. Por aquel entonces dispongo de mi propia habitación; un cuarto que además de darme cobijo alberga la nevera y un montón de trastos viejos. Sobre las paredes clavo fotos del Madrid de principios del s.XX, busco una lista de BSO para inspirarme y me pongo a ello. A mi lado descansan dos tomos enormes, que recogen toda la bibliografía de H.P Lovecraft. Mi historia se encuentra totalmente influenciada por ellos. 

El martes, 19 de junio de 2012, pongo el punto y final de mi novela a eso de las 12:00 de la mañana. Es el día de mi cumpleaños. Me lo he pasado tan bien escribiendo y creando al personaje de John Baldinger que me da pena terminar. 
A partir de entonces se inicia un proceso de revisión que acabará más o menos en noviembre. Cuatro personas leen la novela, apuntan los fallos y me dan una nota final: notable. No puedo estar más ilusionado.

Siempre he publicado en Estados Unidos; nunca me han dicho que no a una novela. Sin embargo, con La costilla de Caín decido abrirme al mercado español. Necesito probarlo. Así pues, a partir de diciembre comienzo la búsqueda atareada de agencia literaria.

En enero de 2013 me responde la agencia ZW. Dejo la novela en sus manos. Por desgracia, la novela no encuentra editorial. El mercado literario español está mucho peor de lo que imaginaba, y dispongo de todo un año para tomar conciencia de ello.

En marzo de 2014, tras rescindir de mutuo acuerdo mi contrato con ZW, preparo una portada para mi novela (la ilustradora Helena Ovalle es quien la prepara, mejor dicho), aprendo ciertas pautas básicas de maquetación (por fortuna ya conocía algunas) y me lanzo a la autopublicación. No es la primera vez que lo hago. Ya lo había intentado con Praemortis III, pero esta vez va en serio. 
Planeo iniciar toda una aventura de promoción, dejarme la piel. Comprobar si, como alguna vez he escrito, Amazon puede ser la salvación para escritores a quienes las editoriales, ahogadas por la crisis, deciden no hacer caso. 

Y en esto estamos. Hoy presento en mi blog La costilla de Caín, una aventura que merece contarse. De vosotros dependerá, en última instancia, querer vivirla ;)

2 comentarios:

José Luis dijo...

Me alegro de que publiques de nuevo. De momento solo he leído tuyo la trilogía Praemortis (que me gusto mucho) pero pronto caerán La zarza de 3 espinas y esta nueva novela (ya la he comprado) que tiene una pinta estupenda. Una pena que tu obra no sea mas conocida porque sin duda merecería mas reconocimiento. Un saludo y mucha suerte con la promoción de esta novela.

Miguel Ángel Moreno dijo...

Muchas gracias, José Luis. La promoción es complicada, y es difícil abrirse paso, pero en ello estamos. Un saludo.