Los vientos de septiembre

Termina el verano, y con él la sensación de inamovilidad que en mi vida caracteriza estos meses. Con septiembre comienzo nuevos proyectos; y continúo con aquéllos que me ocuparon desde primavera, o incluso antes. Hoy publico una breve lista de todo aquello que me mantendrá ocupado ahora que desaparece el calor:

Por un lado, aguardo con expectación lanzar al mundo mi sexta novela; un proyecto que me ha llevado siete meses escribir y revisar, y que se adentra de lleno en mi género preferido: la aventura. En esta ocasión ofrezco una idea que llevaba muchos, muchos años revoloteando en mi cabeza, pero que el pasado mes de diciembre decidió salir por fin. Me encuentro verdaderamente ilusionado con esta nueva historia, pero todavía no puedo contaros mucho más. Espero aportar más detalles pronto.

También continúo trabajando con mi amigo Javier Santamaría en el proyecto de nuestro juego de rol: Behemot. La tierra de los tres pilares. Hemos dedicado todo el verano a partidas de prueba, a reescribir y ampliar reglas y, en definitiva, a preparar un juego digno de ser publicado. Este proyecto es verdaderamente ambicioso, y dado que T3P es un mundo amplio, hay todavía muchas cosas que pulir, pero continuamos avanzando a buen ritmo.

Por otro lado, me he embarcado en un proyecto teatral con el que estoy muy ilusionado. En esta ocasión me han ofrecido un papel que supone todo un reto interpretativo, y que por esa misma razón acepté sin pensar. Con toda probabilidad, entre mediados y finales de septiembre anunciaré de qué trata la obra y dónde vamos a representarla.

En los últimos días también me han propuesto una idea que no he podido rechazar: la elaboración de un cuento, centrado en una idea que comenté a la ilustradora Iris Zaragoza, y que surgió a partir de un sueño (porque que todos los creadores sabemos que soñar constituye toda una fuente de inspiración). Si todo va bien, espero comenzar a escribirlo en breve.

Y cómo no, también ando preparando la elaboración de mi séptima novela, que no es otra que la tercera parte de Praemortis, una obra con la que pretendo aportar un desenlace digno a este mundo que durante tantos años me ha encandilado. Hace unas semanas dejé preparada la sinopsis, y hacia mediados de septiembre, si nada falla, regresará a la ciudad de Pináculo para comenzar a escribir.

Pues sí, el mes de septiembre, y todos los que le siguen, se presentan llenos de actividad creativa. ¡Al fin, vuelta al trabajo!




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